He viajado en el tiempo.
Empecé mi viaje a las ocho de la mañana, y durante 12 horas seguidas he avanzado en el tiempo de forma voluntaria. He podido ser testigo de como todo sucedía a mi alrededor sin que mi tránsito alterara lo más mínimo la causalidad de los acontecimientos. Aunque al principio todo iba bien, no preví las consecuencias derivadas de ser un viajero temporal. Una vez has empezado, no puedes parar. La inercia te arrastra, siempre hacia adelante. Consume tus fuerzas, aunque en un principio no lo notas, te roba la vitalidad y la voluntad...no debí haber dado el primer paso.
sábado, 5 de septiembre de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario