Estoy desganado... Desde que están construyendo el camino de hierro para el "Tren más rápido de lo normal", la población de conejos ha disminuido y han cambiado sus hábitos suicidas. Ahora prefieren arrojarse a las vías y romperse el espinazo contra los nervios de metal que cruzan el paisaje. Es posible que lo encuentren más romántico que ser despanzurrados por un turismo de gama económica. Nostálgico, me he dirigido a la carnicería y me he comprado uno ya destripado y desollado. Higiénicamente envasado al vacio... no sabe igual. Le falta ese gustillo a goma al que me he acostumbrado.
Mi vecino está enfangado con la ley por una denuncia anónima sobre cultivo de "maría" y "setas mágicas" (estas últimas nunca ha logrado cosecharlas pues desaparecían misteriosamente de su invernadero por las noches para reaparecer de igual misteriosa manera en mi secadero del garaje). Su mujer se ha lanzado a las noches urbanas... no hay nadie ni nada que perturbe mi entorno.
Creo que ha llegado el momento de liarme con un proyecto que he estado retrasando. Voy a montarme unas cubas de fermentación y a manufacturar mi propia cerveza según una fórmula que soñé después de la indigestión que me produjo el comerme al gato del vecino. A uno de ellos, ¿o quizás era el mismo?. ¿No dicen que tienen 9 vidas los jodíos? Puede que este sí, después del episodio de las palomas todavía le oigo maullar.
Voy a recoger algunos de esos hongos para empezar...
lunes, 14 de septiembre de 2009
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2 comentarios:
Macho, qué pasa, ¿ya nos hemos cansado del diario? Entonces, mejor un semanario, o un mensuario...
No todos los días pasan cosas
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