Pasé siete días con ellos, viví como ellos. Siguieron arrojándose a las vías del tren... cosas de conejos.
Desperté en mi casa, cubierto de polvo, famélico y cansado hasta la médula. Efectos secundarios de la desintoxicación de los hongos sinestésicos.
En cuanto a mi vecina, fue el catalizador que me devolvió estos recuerdos...
miércoles, 7 de octubre de 2009
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